Adaptación direccional
Un patrón inmóvil puede parecer girar después de observar movimiento
Mantén la mirada en el centro mientras los puntos giran. Cuando se detengan de verdad, es posible que durante unos instantes parezcan desplazarse en sentido contrario.
Mira la cruz hasta que el patrón se detenga
La prueba solo se mueve cuando tú la inicias y se detiene automáticamente. Después continúa mirando el centro para comparar la pantalla inmóvil con tu experiencia.
El patrón está completamente inmóvil. Inicia la adaptación cuando quieras realizar la comparación.
La historia reciente modifica la sensibilidad
Después de observar movimiento sostenido en una dirección, un patrón estacionario puede parecer desplazarse brevemente en la dirección opuesta. Es el postefecto de movimiento, conocido también por su ejemplo clásico de la ilusión de la cascada.
La explicación habitual parte de poblaciones sensibles a diferentes direcciones. La adaptación altera temporalmente su equilibrio de respuesta; al presentar una imagen inmóvil, la actividad relativa ya no parte del mismo estado.
No es cansancio de una única neurona
Los estudios describen adaptación en varias etapas y escalas temporales. Los postefectos pueden aparecer con pruebas estáticas o dinámicas y no todos se explican mediante un único mecanismo direccional.
Por eso esta demostración permite observar el fenómeno, pero no medir qué área cerebral concreta lo produjo ni resumir toda la adaptación como una simple «fatiga».
Compara sin prolongar innecesariamente
- Empieza con doce segundos y mantén una fijación cómoda cerca de la cruz.
- Cuando se detenga, observa si el patrón parece girar en el sentido opuesto.
- Cambia la dirección y descansa unos segundos antes de repetir para no mezclar adaptaciones.