Tiempo y causalidad
Un disco se detiene y otro arranca: ¿colisión o dos movimientos?
Modifica el retraso y el espacio entre ambos sucesos para observar cuándo aparece una impresión inmediata de lanzamiento.
Construye una colisión con milisegundos
Los discos son figuras abstractas. Solo cambia cuándo y a qué distancia comienza el segundo movimiento.
Empieza con poco retraso y sin separación; después aumenta una variable cada vez.
La continuidad espacial y temporal une dos sucesos
En la configuración clásica descrita por Albert Michotte, una figura se aproxima a otra, se detiene junto a ella y la segunda empieza a moverse. Con un intervalo corto y contacto aparente, la secuencia suele experimentarse como un lanzamiento: no solo vemos dos desplazamientos, sino uno que parece provocar el otro.
Añadir una pausa o dejar un hueco debilita esa unidad. La transición empieza a parecer una espera seguida de un movimiento independiente. No existe un límite universal: influyen la velocidad, la geometría, la repetición y la tarea con la que se pide responder.
Percibir causalidad no sustituye a razonar sobre sus causas
La impresión visual puede surgir rápida y automáticamente, mientras que una conclusión causal sobre el mundo necesita más pruebas. La literatura distingue esa organización perceptiva de los juicios explícitos que usan conocimientos, expectativas y explicaciones alternativas.
Esta animación permite aislar retraso y separación, pero el navegador no garantiza tiempos experimentales exactos. Úsala para comparar configuraciones, no para calcular un umbral psicológico individual.